Narvalia Midnight

15 de marzo de 2010

Con el corazón en la mano...

A.S.: estoy de acuerdo Dr.Sandstrong... Una facultad está determinada por sus alumnos, pero una buena facultad está condicionada por sus profesores.

Señoras, señores:

Tengo algo que decirles, una reflexión que nació ayer ya de madrugada, algo ya común, como ustedes saben… y es que las mentes perturbadas como la mía, trabajan mejor de noche que de día =)

Aviso a navegantes, para aquellos que aún no han tenido la suerte de comenzar a estudiar una carrera... Si piensan que se meten en la universidad para, el día de mañana conseguir un buen trabajo, olvídense! están profundamente equivocados.

De hecho, tal vez eso es lo único que no consigan, teniendo en cuenta los tiempos que corren.

Algunos buscan en la universidad la experiencia americana que nos ensañan en las películas, véase: sexo, alcohol y drogas.

De lo segundo, vale, todo el que quieras, si no eres abstemia, como yo.

De lo último… espero que no sea el camino que elijan ,si no les veo mal…

Respecto a lo primero… si no eres una putilla… que las hay, y muchas… olvídate. Yo todavía estoy esperando…

Gracias a Dios, la experiencia universitaria a la americana nos queda aun poco lejos y me gusta pensar que la experiencia europea es un poco más “normal” pero bueno, siempre existen excepciones… ya se sabe….

A lo que iba, si estas a punto de empezar la universidad, vete sin pretensiones, sin ánimos de decir, voy a ser el mejor y me voy a comer el mundo, porque, siento decírtelo, pero aquí la cosa no funciona así.

Pondré mi ejemplo, que es el que conozco, como caso.

Buscaba crecer como persona, estudiar una carrera que sirviera para algo, buscaba escapar de lo anterior y conocer gente nueva que me apoyase y me entendiese. Y tanto busqué que salió todo mal…

Hasta que un día dejé de buscar.

No buscaba más un apoyo, y en su lugar encontré muchos.

No buscaba más amigos y me encontré con ellas.

No buscaba más alguien que me entendiese, y, en vez de eso… ahora tengo, no solo alguien que me entienda, sino alguien a quien entender yo.

No buscaba más mi historia y me encontré con una taza de café...

No buscaba más un confidente y de repente, apareció él.

No buscaba más una conexión y… ahora mis tardes están llenas de ellas=)

Así que, con el corazón el la mano, te digo, no busques, simplemente, DÉJATE ENCONTRAR, pero sobre todo… déjate interrumpir.

26 de febrero de 2010

Que bien sienta enviar un "Que os den!" con estilo...

Extracto del último correo enviado por comisiones a raiz del plan Bolonia en mi facultad tras semanas recibiendo las críticas injustificadas de alumnos y demás...

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P.D.: Esto es un punto personal. Acabaré de delegada este año, pero ni piensen por asomo que seguiré el año que viene.

Señores, en esa clase hay algo que tiene que cambiar, y es la falsedad y el egoísmo desmedido que hay en ella. Sé que no voy a cambiar nada si digo esto, pero al menos lo intento.

Miren, lo que no se puede hacer es que en una clase de 120 personas (arriba o abajo) cada uno mire por su propio interés y el de nadie más, que a la menor que salga algo mal, empiecen a tirar puñales a la espalda en vez de ir de frente, como sería lo correcto.

Señores nos quedan 3 años de carrera y otros tantos de residencia, así que por favor, hagan algo para que sean lo más llevaderos posible.

Esto lo digo por aquellas personas para las que es muy fácil decir que una delegada no hace nada, cuando más no me he podido mover, razón por la cual he conseguido todos y cada uno de los puntos que en clase me han pedido para el cambio de plan, y estoy haciendo todo lo humanamente posible para que los exámenes queden medianamente decentes puestos. Todo ello después de HORAS! (y sí, horas!) de charlas con el Decano, explicándole que es lo que nos parecía mal y lo que no, de 12 horas diarias en la facultad y un ataque de ansiedad que no tengo porque sufrir.

A aquellas personas que no asisten a ninguna clase o a ninguna reunión pero luego son las primeras en armarla si hay algo mal les animo el año que viene a presentarse a delegados, y saber lo que es. Si les va mal siempre tendrán el consuelo de saber que el año anterior fue mucho peor y aun así salió bien.

También a aquellas personas que decían que sin hacer nada me agobiaba… a ver… De mi situación personal fuera de la facultad no tienen ni la menor idea, eso para empezar, pero es que por si fuera poco, además de todo, están los problemas de la facultad, que a lo mejor a ustedes les parecen pocos, y los solucionarían en un momento, pero créanme que no es tan fácil.

Y a los que crean que lo son, por favor, les animo a ser delegados el año que viene también.

De hecho, si me hacen el favor de pensarlo verán que he sido la delegada que más se ha movido. (Sin ánimo de menospreciar a Marina [que es una persona estupenda] ni a Sara [que no tengo el gusto de conocerla, a penas])

Por último, total, como después de esto la mitad de la clase me odiará (cosa que, gracias a dios, en el último año, entre otras muchas cosas útiles de verdad he aprendido a que me resbale por completo, y a quedarme con lo mejor de las personas que hay en esa facultad, que también son muchas, así como las que me quedan por conocer) considero que muchísimas personas de la clase deberían bajar los humos que se gastan y bajar un poquito a tierra. Con suerte se dan un batacazo tan fuerte que a lo mejor aprenden algo. (Que se de por aludido quien quiera).

Dicho esto, por favor, no lleguen tarde a la reunión del LUNES A LAS 11!!!!

Muchas gracias.

Beatriz Villa Benito.
Delegada de tercero de Medicina.

28 de enero de 2010

Barcelona en colors (Gerard Quintana)

Hace unos días descubrí en el Late Night de la Sexta a este cantautor catalán, al parecer bastante conocido por aquellas tierras, pero totalmente desconocido en lo que se refiere de mitad del atlántico en adelante.

El caso es que la canción es bastante alternativa, para nada el tipo de música que me gusta escuchar en mi tiempo libre, pero no sé, algo tiene que la hace especial…

Aquí os la dejo para que la distrutéis. =)

30 de diciembre de 2009

Tal día como mañana

Señoras y señores, están ustedes a punto de presenciar uno de mis momentos más apasionantes del año. Me encantaría decirles que poseo un don, que las veo venir y que jamás me pillan por sorpresa, pero nada más lejos de la mediocridad.

Tal día como mañana, si nadie lo remedia, me habré hecho -aún más- mayor. Tal día como mañana, mis genes y yo habremos superado Por 731 días la mayoría de edad.
Sí, amigos. Mañana a estas horas habré añadido una primavera más a mi ya escasamente útil existencia.

Qué maravilla. Qué emoción. Pienso salir a la calle saltando y cantando cualquier canción de Shirley Maclaine para ir apagando todas las velas que encuentre a mi paso, incluidas las de los bautizos y restaurantes cool, mientras me tiro con fuerza del lóbulo izquierdo una vez ca veinte minutos, hasta que me lo pueda poner de fular neorromántico, ideal para esta ola de frío polar.

Cumplir años es como la gripe, la capa de Ramontxu o el taxi de un alérgico al desodorante. Algo que duele mucho, aparece cuando menos lo necesitas y sobre todo algo por lo que todos, nos guste o no, tenemos que pasar como mínimo una vez cada doce meses.

Y digo como mínimo, porque siempre hay un número indeterminado de conocidos, proveedores y familiares segundos que intenta acertar con la fecha, y no hace más que ganársela a pulso año tras año.

Te llaman, te escriben, te dicen lo mucho que se acuerdan de ti, y tú vas y te lo crees, cuando lo único que están haciendo es acelerar los trámites para poderle hacer click en el aceptar de su agenda del Outlook, y así poder seguir escribiendo cartas de amor en el muro del Tuenti (o Facebook, que para el caso es lo mismo...) de un tipo gordo y feo que se hace pasar por una conocida top model.

El problema no está en que te recuerden tu edad. El problema está en el verbo. No se llama recoger años, amasar años, ni deglutir años. Se llama cumplir años. Y siempre he creído que uno debería cumplir sólo lo que promete. Nada más. Y nada menos.

No sé.

El caso es que tampoco soporto a la gente que te pregunta la edad. No es un tema de ahora. Nunca lo he soportado. Aparentes lo que aparentes, siempre pierdes. Si aparentas más, de pronto, y sin hacer nada, has perdido lo poco o nada que tenías de atractivo. Pero es que si aparentas menos, todo lo que ganas en atractivo lo pierdes en credibilidad.

Y ahí es donde llegamos al punto crucial. La ropa. El estilismo. El look. En realidad, lo peor de cumplir años es que tu ropa no se actualiza contigo. Un día te pones la sudadera esa con la que antes lo rompías todo, y algo no funciona. Un día apareces en una cena con las deportivas de toda la vida, y la gente te mira mal.

Ese día has cumplido algo más que años, y lo notas, especialmente, porque dos nuevas y desconcertantes sensaciones han empezado a crecer con fuerza dentro de ti.

La sensación de que sabes perfectamente lo que están pensando.

Y la sensación de que te da absolutamente igual.

Adaptacion de Tal día como mañana(Risto Mejide)

10 de noviembre de 2009

El precio de mi dignidad

Las mejores conversaciones son aquellas que no se buscan, las que no se planean, como todo en esta vida.

Esta surgió,como tantas otras este verano, saliendo de una conocida discoteca de La Laguna, mi ciudad universitaria

Y sí, has leído bien, saliendo, porque aunque parezca mentira todavía hay jóvenes que para salir y divertirse no necesita beber.

Pues bien, como te iba diciendo, mis amigos y yo hablábamos a cerca de cierto conocido en común que parecía mantener una relación amorosa de cierto interés con otra persona de mayor edad y del mismo sexo.

El caso, es que al cabo de un rato surgió una afirmación realmente interesante: “Todos tenemos un precio”.

Bueno, esto ya hay que matizarlo.

Yo enseguida dije que ni hablar, que, personalmente, no me vendía por nada, pero claro, aquí, el que más o el que menos, desea muchas cosas, algunas ciertamente inalcanzables, así que poco a poco fueron cayendo todos.

En el ranking de precios por las diferentes almas de mis amigos predominaba cosas como el poder, el dinero, la fama, y algún que otro I-phone (¡Qué poco originales!).

El caso es que yo seguía la conversación sin poder dar mucho crédito a lo que oía, pues pensaba que mis amigos eran todos muy íntegros y que a la hora de la verdad , si a alguno de ellos le ofrecían el precio acordado, todos estarían de acuerdo en dar una respuesta negativa.

Ahí se quedo la conversación, pero tiempo después, la vida, ya saben, te da una patada donde más te duele, y si tienes suerte a lo mejor acabas aprendiendo algo.

El caso es que fue el cumpleaños de uno de mis amigos, entre todos le hicimos un regalo y, resumiendo, cuando se lo dimos su cara era de auténtica felicidad.

Yo me quedé allí, mirándole,pensando… entre tanto invitado, gracias a Dios, no se notó mucho mi cara de atontada cuanto me di cuenta de que… ¡mi dignidad también tenía un precio!.

Inexplicablemente había dado con la china en mi zapato y me había dado de bruces con aquello que no quería encontrar.

Mi precio no es otro que tu felicidad, bueno, mejor dicho, la de cualquiera de mis amigos, y ¿por qué no? la tuya también.

El problema es el siguiente… Solo tengo precio si el comprador eres tú. Hasta entonces… Sigo en mi estantería.

P.D.: Nunca me llegaste a decir cuál era el precio de tu dignidad...

8 de noviembre de 2009

¿qué nombre le pongo yo a esto?

¡Mírame!, ¡mira en lo que me has convertido! ¿¿Te parece bonito?? XD 
 
Ya sabía yo que lo mío no era normal, que estaba a un paso de que me metiesen en un manicomio, pero es que lo tuyo... 


 ¡Lo tuyo no tiene nombre! 

¿Por qué tienes que ser tan perfecto?, tan poco olvidable, todo lo contrario a lo que siempre busqué y a la vez, todo lo que siempre deseé encontrarme. 

Lo tuyo no tiene nombre, lo que yo te diga, y sabes que tengo razón, aunque siempre te cueste aceptarlo. 

Y es que estás perfecto incluso ahora, justo donde no te quiero. Justo en el puesto que ocupas. Entre la tumbona y la piscina, mirando, observando cada uno de los movimientos que hago, y aunque aun no te conozco ya quiero que formes parte de mi vida. 

Ves lo que te digo, loca de atar.
 
Eres simplemente perfecto, en cada movimiento, en cada palabra… hasta en aquello que dices no saber hacer te encuentro perfecto, casi divino, rozando el grado máximo de lo humanamente imposible. 

 ¿De verdad aun no sabes porque te quiero? 

Y que tú seas quien me lo pregunta… ¡ME FASCINAS!

¿Llamas tú al manicomio o llamo yo?

4 de noviembre de 2009

Nunca he visto un cielo tan azul.

Es cierto, aunque suene un poco a guión de una conocida serie de televisión, es verdad.
  Aún a través de las gafas de sol que tengo puestas para poder estar viendo la pantalla de mi Ultra, el cielo es de un azul que no veía desde hacía mucho. No hay nubes en ninguno de los puntos de la rosa de los vientos, y el hecho de que corra una cierta brisa fresca ayuda a pasar el insoportable calor del día de agosto en el que me encuentro sumergida.
 
Ciertamente la piscina me llama mucho, pero sé que si me meto en ella lo único que podre hacer es bucear intentando no pensar en que te echo de menos. Además… soy lela y me dejé las gafas de buceo en casa…
 
Pero es verdad, la más dura y absoluta, allá cada uno y al que le fastidie, ya te dije aquel día que no hacía falta que me leyeras.
 
¿Y tu osito? ¿donde andas? también te extraño, vete a saber donde te encuentras. Entre Cádiz y Barcelona o entre Murcia y A Coruña, eso seguro. De resto, no sé nada más.
 
A lo mejor te llamo esta tarde.
 
Y nada, de Gambita… (perdona, pero me hizo gracia) supongo que estarás en la isla… el miércoles quiero verte, ya te lo aviso!
 
Y es que como me decía Feria el otro día(aunque parezca mentira también te echo de menos)… el grupo se dispersa… y aunque sea por unos días, eso duele! y tú vas y te ríes.
 
… Serás Tonto del culo!! XD XD. (Sabes que es broma… Pero si yo te quiero lemming!! [voy aprendiendo ^^ ])
 
Y nada, hoy, aquí, en la piscinita de un conocido hotel de mi ciudad, con un sol de justicia y un calor de muerte, me apetece un poco de Shakespeare:

No sufráis, niñas, no sufráis...
Que el hombre es un farsante;
Un pie en la tierra, otro en el mar.
Jamás será constante.


¿Por qué sufrir?
Dejadles ir...
y disfrutad la vida.

Vuestros suspiros convertid
En cantos de alegría.

No cantéis, niñas, no cantéis
lamentos de infortunio
que el hombre falso siempre fue
desde que el mundo es mundo.


¿Por qué sufrir?
Dejadles ir...
y disfrutad la vida

Vuestros suspiros convertid...
¿En que?
¡En cantos de alegría!.



(Por poner algo… y aunque no sea El Sueño de Una Noche de Verano, aquí empieza a haber Mucho Ruido y Pocas Nueces… Me voy a casa.)

3 de noviembre de 2009

Nuevas técnicas de autoayuda

Me gusta probar cosas nuevas, sobre todo en aquellos días en los que no sé porque, lo veo todo negro, que por otro lado son todos aquellos días en los que tengo un ratito para pensarme.
 
Me hace gracia, siempre me he considerado una persona bastante poco inteligente, irreflexiva y poco cuidadosa en todo lo que hace. (todo esto viene a cuento de una frase que me dijo mi hermana un día y es que “Solo las personas inteligentes son infelices, los tontos no sufren” pues bien, querida hermanita… si fuese así, mi intelecto debería estar a la altura de Stephen Hawking y créeme, no es así… Moraleja: los tontos, o en este caso las tontas, también sufren).

Hoy, puesto que lo veía todo del revés, del color que no debiera por al época del año en la que estamos, decidí darle un giro a mi cabeza… literalmente. Así que, ni corta ni perezosa, (bueno, tal vez lo último un poquito) me tumbé en el sofá, y dejé colgar la cabeza del revés, hacia el suelo vamos... cual fue mi sorpresa al ver que… como era evidente, eso no me ayudaba en absoluto.
 
¡Qué le vamos a hacer! Por lo menos había que intentarlo, pero es que hoy no me anima ni Frasier, ni Martes y 13, ni Buenafuente, ni siquiera José Mota. No solo por reírme a destiempo de los chistes, o por no entender ciertos gags que entendería hasta la persona menos culta del planeta (por aquello en lo que se han empeñado en llamar humor inteligente y que no deja de ser humor tonto del de toda la vida, pero para gente medianamente inteligente) y es que hoy las gafas de sol han decidido acompañarme hasta la noche… a lo mejor por eso lo veo todo un poco más oscuro….

Pues eso, que mañana será otro día, a ver si se presenta un poco más emocionalmente soleado…

P.D.: Sí, sé que esta entrada no tiene el menor interés, pero quería ponerla… es un experimento…